lunes, 21 de noviembre de 2011

Un día después y todo sigue igual


Hoy, al igual que ayer, los bancos continúan asumiendo roles que no les corresponden como “gobernar” a países o aterrorizar a los ciudadanos o a posibles accionistas; a estas horas la prima de riesgo sigue rondando los 500 puntos, al igual que hace 24 horas, los números continúan teñidos de rojo, el precio del gasoil no para de subir y subir.
Hoy, al igual que ayer, el estado invierte más de 7 mil millones de euros en Defensa, mientras que en Educación el presupuesto no alcanza ni los 3 mil millones. Esta mañana, cerca de 19 mil niños valencianos han dado clase en aulas prefabricadas o barracones, al igual que el viernes pasado.
Hoy, al igual que ayer, estamos pendientes segundo sí y segundo también de lo que digan unos señores americanos respecto a nuestra economía, estamos pendientes de lo que hace el Banco Central Europeo, de lo que hace y dice el Fondo Monetario Internacional, estamos pendientes de  los “presidentes” de Europa: Merkel y Sarkozy.
Hoy, al igual que ayer, seguimos echando pestes de los políticos porque nos dan razones para ello: corruptelas, oídos sordos, mercados… Hoy 5 millones de españoles continúan echando de menos un trabajo, esos 5 millones de españoles continúan haciendo cola en las inapetentes oficinas del INEM; y hoy, al igual que el viernes pasado, las universidades están repletas de estudiantes que tienen miedo de su precario futuro. 
Hoy, al igual que ayer, seguimos cerrando las macizas puertas de Congreso y Senado a aquellos partidos que no han superado la barrera electoral del 3%. Hoy las comunidades autónomas y el Estado siguen compartiendo instituciones duplicadas. Ayer votamos listas cerradas bloqueadas y mañana lo seguiremos haciendo. Hoy nos llaman bándalos, perroflautas y hasta incluso terroristas por reclamar lo que nos pertenece.

Hoy es 20 más 1 de noviembre. ¿Seguiremos informando de todo esto? 



Soliloquio emitido el 21 de noviembre de 2011 en el programa de Radio Jove Elx, "Propios y Extraños".

domingo, 25 de septiembre de 2011

Amor a golpe de comentario

Se daba prisa. Quería terminarlo ya. La prisa se había convertido en una de sus fieles compañeras a la hora de escribir. Publicaba y publicaba sin parar a pensar. Sin reflexionar. Sin releer.

La había conocido por casualidad, o mejor dicho, a golpe de comentario. Sabía que lo que escribía, a ella le gustaba. Le había tomado el punto a sus gustos literarios. Sabía lo que tenía que escribir aunque en la mayoría de ocasiones no le gustaba lo que escribía; pero escribía para ella...

jueves, 22 de septiembre de 2011

Para todo lo demás... saca a pasear a tu perro

   ¡Qué gusto da sacar a pasear a tu perro la última mañana de verano! Sí, ya se va notando ese suave fresquillo que anuncia que pronto caerán las hojas de los árboles caducifolios y que pronto, también, deberemos aparcar a un lado del armario las camisetas de manga corta. 

   Bueno, pasemos del tiempo meteorológico ya que este medio día tendremos nuestra amplia ración de información meteorológica en cualquier informativo... Lo que os iba diciendo, iba yo paseando a mi perro por las calles de Rojales cuando de pronto me fijo en un conductor de nacionalidad "extranjera" que, un tanto agobiado, pretendía realizar un cambio de sentido que podríamos calificar de extranjis.  

   Mientras el conductor -que a partir de ahora lo llamaremos Paul- se encontraba absorto en sus maniobras de cambio de sentido en lugar inapropiado, se acercaba a dicho lugar de los hechos un ciclista amateur con un ritmo más bien rapidito. Entonces, al encontrase los dos vehículos con sus correspondientes conductores en el mismo lugar, se ha producido el llamado movimiento involuntario de la cobra o la cobra, directamente: cuando Paul tiraba para la derecha, el ciclista también tiraba para la derecha; que el de la bici tiraba hacia la izquierda, el conductor ni harto ni perezoso daba marcha atrás impidiéndole el paso... Hasta que el velocipedista, "cansado" de "jugar", se ha bajado de su bicicleta y enérgica pero educadamente ha golpeado en la ventanilla del conductor y ha "rezado" en varios, pero eso sí: sin una palabra más alta que la otra. 

   El aspirante a Contador, ya desahogado, ha continuado su camino; mientras, el pobre Paul se ha quedado en medio de la carretera ojiplático y anonadado a la par que sorprendido y meditabundo.

   Y yo, actuando de abogado del demonio e intentando propiciar el debate, me pregunto: ¿qué hubiera pasado si los protagonistas de esta historia hubieran sido españoles?

Mmmm... ¡Qué gusto da sacar a pasear a tu perro la última mañana de verano!


viernes, 9 de septiembre de 2011

La escuela de la vida

   Es verdad que la vida te enseña cosas. También es verdad que te demuestra cosas que habías oído o leído, pero que sin embargo, no habías podido comprobar con tus propios ojos. Hace unos días me dejaron, por fin, los exámenes de septiembre de la uni (abreviatura de universidad, por si alguien no lo ha pillado) al menos hasta diciembre, en el peor de los casos.

   Fue precisamente en el camino hacia la facultad cuando pude observar un hecho digno de convertirse en noticia. Hecho, por otro lado, que de no ser por este modesto blog se quedaría simplemente en eso, en un hecho. Pues bueno, conducía tranquilamente por la gran Avenida de la Libertad una de las grandes arterias de la capital del Vinalopó cuando de momento, y siguiendo el código de circulación para ceder así el paso a los peatones. La cosa es que en los primeros 28 de los 30 segundos que tarda ese semáforo en cuestión de pasar de rojo a verde, no pasó ni un sólo peatón. Justamente cuando el monigote verde que indica libertad de paso peatonal estaba parpadeando para cambiar a rojo se acercó una joven con rasgos asiáticos al paso de cebra con el objetivo de cruzarlo. Pero, ¿qué hizo? ¿Cruzaría cual kamikace el paso de peatones jugándose la vida? ¿O por el contrario, esperaría a que el monigote volviera a verde, respetando las normas? Y por último, ¿qué hubiéramos hecho los españolitos de a pié en ese caso? Pues bueno, la chica esperó pacientemente a que el Señor Verde reapareciera.    
...Mira... Sé que nosotros te aprobamos la hipoteca basura, pero
¿cómo íbamos a saber que tendrías dificultades? 

   Y leyendo lo leído aún nos preguntamos cómo puede ser que países como China o Japón estén viviendo años de desarrollo económico aunque no político, en el caso de China. En la cultura asiática no existe la improvisación, todo queda atado y bien atado. Todo sigue sus reglas. Por eso, mientras en Occidente nos acordábamos de los padres de Lehman  Brothers y de su gran invento, las hipotecas basura, los asiáticos ponían buena cara a los nubarrones que estaban por venir. 

 Conclusión, yo más que aprender alemán, aprendería chino. Aunque como le decía Ana Botella a Aznar: "Las lenguas no están de más, Josemari".



P.S.1: Prometo no hablar más de chinos por lo menos hasta la próxima entrada. Si tienes "mono" del mundo asiático, te puedes pasar por aquí.
P.S.2: Os recuerdo que este blog tiene la opción de añadir comentarios.

viernes, 19 de agosto de 2011

TELETIPO TRES DELICIAS

Li Yuang se compró todos los periódicos que pudo adquirir con el presupuesto destinado a tal partida. Su sueldo no era muy alto. Los sueldos en China, para los chinos, no son muy altos.

Este habitual hecho –el de la compra masiva de periódicos– lo venía desarrollando desde hacía unos meses, concretamente desde que su amigo Lei Chu le inició en aquella logia extraña, a la que solo se podía penetrar adjuntando la baja de algún socio junto a la posterior invitación de otro.

Había transcurrido mucho tiempo desde que leyó por última vez una noticia interesante en aquellos diarios. Últimamente todos los periódicos hablaban de las revoluciones islámicas y de los indignados europeos; de la prima de riesgo y del techo de deuda de los diferentes países… Noticias anodinas, carentes de color, carentes de interés… Pero su logia en general y él mismo en particular se encontraban ahí para solucionar ese problema.

Tras consultarlo con sus superiores y después de que estos le dieran el visto bueno, Li Yuang se preparó para su gran salto a la fama en formato de teletipo que en seguida se transmutaría en un breve de cualquier periódico falto de publicidad o en un post colgado en meneame.net.

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Internacional Ay! Válgame Dios… 30/02/2012

Un chino mete la cabeza donde no debe

Pekín / Benito Camela.- Li Yuang era un chino de los que podríamos denominar del montón. Como tantos otros comía arroz, bebía sake, cantaba en los karaokes y de vez en cuando se daba una vuelta por su pueblo en su bicicleta plegable azul, regalo de su madre, por cierto. Su vida era un tanto rutinaria hasta que en el día de ayer, pretextando sus apetencias por penetrar en los anales de la historia, decidió retar a la suerte –y a las leyes de la física– y entrometió su cráneo entre dos de los barrotes que conformaban la balaustrada de su balcón.

“Era un chico muy raro. Siempre solía alquilar películas-documentales del tipo ‘Dime cómo es tu balaustrada y te diré quién eres’ o ‘Ya que metes la pata, métela bien’, comenta la tendera de su videoclub de cabecera, Yolobi Sionotò, y añade ‘Lo conozco desde que era chico y bla bla bla bla bla bla bla bla