martes, 26 de noviembre de 2013
La vida
martes, 7 de agosto de 2012
Amor en primera
Freno. Reduzco a tercera. Freno. Reduzco a segunda. Freno un poco más.
Rojo
Dejo que la fricción de los neumáticos con el firme haga su efecto. Freno de nuevo. Paro.
Bajo el volumen de la radio, los 40 principales ya no son lo que eran. Respiro. Pese a mis gusto personales en lo que a la música se refiere, canturreo. No puedo dejar de canturrear hasta... hasta que la veo. Ella también canturrea, pero canturrea mucho mejor que yo, canturrear cual sirena en La Odisea. El cinturón de seguridad me impide bajar, me ata a la Tierra.
Me mira. Le miro. Nuestras miradas se entrecruzan. Sonríe y sonrío. Me enamoro.
Verde
[...]
domingo, 25 de septiembre de 2011
Amor a golpe de comentario
La había conocido por casualidad, o mejor dicho, a golpe de comentario. Sabía que lo que escribía, a ella le gustaba. Le había tomado el punto a sus gustos literarios. Sabía lo que tenía que escribir aunque en la mayoría de ocasiones no le gustaba lo que escribía; pero escribía para ella...
viernes, 19 de agosto de 2011
TELETIPO TRES DELICIAS
Li Yuang se compró todos los periódicos que pudo adquirir con el presupuesto destinado a tal partida. Su sueldo no era muy alto. Los sueldos en China, para los chinos, no son muy altos.
Este habitual hecho –el de la compra masiva de periódicos– lo venía desarrollando desde hacía unos meses, concretamente desde que su amigo Lei Chu le inició en aquella logia extraña, a la que solo se podía penetrar adjuntando la baja de algún socio junto a la posterior invitación de otro.
Había transcurrido mucho tiempo desde que leyó por última vez una noticia interesante en aquellos diarios. Últimamente todos los periódicos hablaban de las revoluciones islámicas y de los indignados europeos; de la prima de riesgo y del techo de deuda de los diferentes países… Noticias anodinas, carentes de color, carentes de interés… Pero su logia en general y él mismo en particular se encontraban ahí para solucionar ese problema.
Tras consultarlo con sus superiores y después de que estos le dieran el visto bueno, Li Yuang se preparó para su gran salto a la fama en formato de teletipo que en seguida se transmutaría en un breve de cualquier periódico falto de publicidad o en un post colgado en meneame.net.
Un chino mete la cabeza donde no debe
Pekín / Benito Camela.- Li Yuang era un chino de los que podríamos denominar del montón. Como tantos otros comía arroz, bebía sake, cantaba en los karaokes y de vez en cuando se daba una vuelta por su pueblo en su bicicleta plegable azul, regalo de su madre, por cierto. Su vida era un tanto rutinaria hasta que en el día de ayer, pretextando sus apetencias por penetrar en los anales de la historia, decidió retar a la suerte –y a las leyes de la física– y entrometió su cráneo entre dos de los barrotes que conformaban la balaustrada de su balcón.
“Era un chico muy raro. Siempre solía alquilar películas-documentales del tipo ‘Dime cómo es tu balaustrada y te diré quién eres’ o ‘Ya que metes la pata, métela bien’, comenta la tendera de su videoclub de cabecera, Yolobi Sionotò, y añade ‘Lo conozco desde que era chico y bla bla bla bla bla bla bla bla…
lunes, 23 de agosto de 2010
Crónicas de un Aldeano

Imagen prestada por Álvaro Peña, autor del blog paparruchas1.blogspot.com
miércoles, 28 de julio de 2010
Lo heavy se paga
Abandonó aquel magnífico mundo irreal que le acompañaba cada noche. Mundo en el que podía dar más de tres pasos seguidos sin tener que darse la vuelta. Mundo en el que el horizonte era verde y azul; y no el horizonte gris enmohecido que le acompañaba desde hacía muchos años, solamente roto por la claridad proveniente de aquel pequeño ventanuco de medio punto.
Aquel día se despertó un tanto heavy. Deseaba romper con la escandalosa monotonía que día a día le acompañaba. Deseaba comenzar una nueva etapa de su estancia en aquel torreón.
Tomó de su caja de costura, su única companía, unas tijeras.
[...]¡Bella Rapunzel, lánzame tu hermosa y larga cabellera!
Lee otros micros en: confesionesdeunapluma.blogspot.com
martes, 22 de junio de 2010
¿“Nosotros” o “ellos”?
-Vasos de tubo, ginebra, cubitos, vodka, coca-cola… ¿Se nos olvida algo?
- Creo que no…
[…]
-No entiendo por qué “algunos” tachan a los botellones de “indeseables”.
-Yo tampoco. Y más cuando quienes lo dicen se suponen que también han sido jóvenes…
-Es verdad, tío... Se nos olvida la lima… […] Yo más bien tildaría de “indeseables” a “ellos”: aceptan trajes, corbatas, conducen ferraris… todo ello a cambio de favores… ¡Y nos llaman a nosotros “indeseables”! ¡Qué fuerte!
[…]
-¿Cuánto es?
viernes, 28 de mayo de 2010
Anhelo de un viejo recuerdo

Hace ya mucho tiempo de aquellas tardes brillantes del mes julio. De aquellas tardes que, tras la pertinente siesta obligada por mi madre, podía salir junto a mi pandilla de amigos a la calle, al campo –entonces venía a ser lo mismo–.
Campo tejido con margaritas, campanillas, amapolas… todo ello aderezado con el dulce olor a azahar de los naranjos cercanos harmonizado por el entremetido murmullo del río de mi niñez.
Todo ese campo de antaño se ha convertido ahora en multitud de urbanizaciones con nombres muy exóticos. Sólo me queda pensar que el futuro lo hace cambiar todo, y que nosotros nos dirigimos irrevocablemente hacia él.
martes, 18 de mayo de 2010
Pensando en Blanco 2

jueves, 15 de abril de 2010
Las llamas

miércoles, 7 de abril de 2010
El Concubino

Una vez tenía la barriga llena de marisco, me dispuse a llenar mis pulmones del negro alquitrán con un ducados (como recomendaba mi abuelo después de una comida copiosa).
Más rápido de lo que lo había hecho el resto de la velada, el camarero se plantó ante mí y me comunicó que el humo allí era un cliente no deseado. Me disculpé ante el resto de los comensales por mi humeante ausencia y salí.
En la puerta de aquel restaurante conocí a Blanca.
El humo nos unió...
Desde entonces soy devoto de Cupido y votante del PSOE.
Puedes encontrar mis microrrelatos y otros tantos más en: confesionesdeunapluma.blogspot.com
sábado, 3 de abril de 2010
La espera
viernes, 2 de abril de 2010
Con mi mente en blanco
Una madre. Un padre (...). Unos cuantos hermanos -a mi parecer muchos-. Encima vivo en el país más importante del mundo. Voz que roza casi la perfección. Millones y millones de seguidores que me alientan a seguir con mi trabajo a la vez que con mi multitud de excentricidades. Los suficientes millones de dólares como para limpiarme el culo con ellos. Unos buenos coches que ni siquiera conduzco. Una mansión en la que me puedo perder...